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Se abre el lote
El día de la recolección se crea el lote con la finca, el sublote, la cuadrilla y la fecha.
Cada bolsa viene marcada individualmente con un número contenido en su código QR. Ese número es único.
Y toda la tradición del eje cafetero colombiano. Por eso cada bolsa se procesa y se empaca cuidadosamente, una por una.
El día de la recolección se crea el lote con la finca, el sublote, la cuadrilla y la fecha.
Beneficio, fermentación, secado y trilla van agregando su información al mismo lote.
El perfil de tostión y la catación quedan asociados al lote antes de liberarlo.
Cada empaque sale con su número y su código QR. Ese código es la llave de todo lo anterior.
Un café que no puedes rastrear es un café que alguien prefirió no contarte.